Hace ya muchos días que La Peregrina parece guardar silencio. Y es que la laboriosidad empleada en otros proyectos y el silencio de la noche, que requiere tanta escucha, ha llevado mis pasos a otra cara de los caminos, menos visibles.
Sin embargo quiero deciros que abro otra ruta, hermana de esta peregrina, pero centrada en un único horizonte: la paz.
Si en La Peregrina la creatividad de la palabra es principalmente literaria, en Un Lugar Para La Paz, la creatividad de la palabra nace desde otro lugar interior que voy explorando a medida que construyo este nuevo territorio.
Para todos la bienvenida: unlugarparalapaz.blogspot.com.es
Namasté
oración
si yo fuera peregrina de mi misma
si llegara a la dulce
posada esmeralda
del corazón
domingo, 18 de mayo de 2014
lunes, 2 de diciembre de 2013
de azules turbios y palabras vegetales_maria mercè marçal visitada
| Maria Mercè Marçal fotografiada por Rafael Vargas |
Este año, que empieza a acabarse en el calendario, suma quince a los años desde la muerte de la gran poeta Maria Mercè Marçal. Fue otra poeta, mi querida amiga Júlia Bel, quien me descubrió la poesía de Marçal: un mundo de una extraordinaria fuerza y osadía poética.
También he de agradecer a otra gran amiga, la versátil escritora Laura Freijo, que en uno de mis cumpleaños me regalara un cd -editado esta vez diez años después de la muerte de Marçal-, con catorce de sus poemas cantados por distintas voces.
Es muy hermoso llegar al buen puerto de una escritura que te alimenta y te da espejo de la mano de buenas amigas. Por ello me ha parecido muy bello el gesto de Júlia Bel de querer difundir y acercar más el mundo y el verbo de Marçal a través de unas jornadas que devuelven una mirada delicada sobre su figura y su obra. Gracias a iniciativas particulares como esta, y a la fuerza de la belleza que nutre el tesón, hay personas que cuidan la llama de la poesía y nos la ofrecen.
Bajo el título MMMXV Júlia Bel ha coordinado estas jornadas con el soporte del Ayuntamiento de Cornellà. Los tres actos conmemorativos que integrarán la propuesta se realizarán en la Biblioteca Marta Mata, que dispone de un fondo especial de autoras y que destacará durante estos días las obras tanto de la propia Marçal como sobre ella que constan en su catálogo.
Todos los actos se realizarán durante los tres primeros miércoles del mes de diciembre a la misma hora, 19.30
El primero es una instalación poética titulada Tèrbol Atzur creada por Júlia Bel quien a partir de una serie de poemas y con obra fotográfica original crea un curioso herbario. La inaguración será el miércoles 4 a las 19.30 y permanecerá hasta el 21 de diciembre.
La segunda propuesta será el miércoles 11: la conferencia Una barca hacia la libertad por la poeta Neus Aguado, quien conoció personalmente a Maria Mercè con la que trabajó en diferentes proyectos literarios. Además, Neus Aguado ha traducido a Marçal y es la responsable, junto a Luisa Cotoner, de la antología bilingüe que se editó en 2005 en Los Libros de la Frontera.
Y el miércoles 18 se presentará el número 69 de Alga, la revista literaria dirigida por Goya Gutiérrez, que presenta un monográfico sobre Maria Mercè Marçal y que cuenta con la colaboración de 14 poetas y de la cantautora Rusó Sala.
Espero que os acerquéis a conocer, a estar, a amigar, con esta Bruixa de dol
Damunt un cel fil
amb unes vores fetes de puntes de coixí,
avui regna la lluna, amor,
i cap flor no es tanca.
M.M.Marçal
domingo, 24 de noviembre de 2013
raya el
alba
piel
estallada del fruto
noche
leve el
pájaro
aún
está por inventar
de
nuevo sus alas
en cada
ser tiembla
rojo el
rocío
y hacia
el río
vuelven
las muchachas de agua
con sus
cosechas
el pino
negro entrega su negrura
y el
almendro
llueve
delicadamente blanco
la luz
prende en cada espuma
nube,
flor, cañaveral, pluma
y de
repente he aquí, de nuevo, un nuevo mundo
y el
surco trazado
de los
caminos viejos
martes, 12 de noviembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
nana
pero llama
no me ardas
ardas
la dalia
solitaria
la vívida corola
calladita de
abejas
qué querías llama
¿un quejío?
toma mi entraña
toma mi entraña
entraña mundo
toma mi mudo
asombro
toma mi noche y
en la sangre noche
y nana noche
nana niña
yo era una niña
pero el fuego
madre,
pero el fuego
del poemario NO PALABRA
jueves, 17 de octubre de 2013
LaSal de nuevo a escena
De nuevo LaSal pide escenario. El entusiasta equipo de Cristina Lügstenmann ha adaptado el montaje a las dimensiones más pequeñas del Teatre Teresa Pàmies del CC Urgell en Barcelona. Cristina me dice que está contenta, ella siempre ha confiado en que por encima de cualquier condicionante técnico el texto se impone con fuerza y ya crea su propio cuerpo en la carne de los magníficos Ferran Lahoz, Montse Alcoverro y Joan Sureda.
Con pasión, con tesón, con oficio y amor todos los implicados en esta aventura teatral siguen sosteniendo la llama de este espectáculo.
Gracias a todas y a todos por ser el pulmón que insufla aliento a este texto tan querido para mí. La historia de tres personajes que abren puertas en nuestras conciencias y nos brindan la delicada intimidad de compartir las palabras cargadas de luz y cegadas también por su noche.
el viernes 18 y el sábado 19 a las 19.00 horas en el Teatre Teresa Pàmies del CC Urgell, Barcelona.
martes, 17 de septiembre de 2013
POESÍA, ALEGRÍA, SABIDURÍA (1)_el alimento PASOLINI, Neruda, Tsvietáieva, Dickinson
1.
Domingo 15 de
septiembre. Amanece lluvioso y desabrido.
Ayer, cenando, mi amiga Karel me ha recordado que la exposición dedicada
a Pasolini en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona concluye hoy.
Siempre pasan estas cosas, uno lo va dejando y de pronto se encuentra con el
susto de la desaparición. Cuando llego al museo la puerta está cerrada, la
chica de la librería me explica que no abren hasta las once, y me dedico a
ojear los libros allí expuestos. Hay un par de ediciones de Orgía y Fabulación, ambas traducidas por la gran Carla Matteini, sabia de
voz áspera y mirada inteligentísima que fue mi profesora de teatro
contemporáneo en la RESAD de Madrid. A ella debo mi entrada por la puerta
noble, fascinante, gratamente acompañada por sus palabras, al conocimiento de
autores que han sido fundamentales en mi cosmogonía y en mi capacidad de
reflexionar nuevos horizontes. Uno de ellos, sin duda, es este hermoso ser
llamado Pier Paolo Pasolini. Uno de los textos más preciados que poseo es su Calderón, otra pieza teatral bajo cuyo
hechizo y relectura sigo viviendo y de la que sigo alimentando el ferviente
deseo de encarnarla escénicamente (tarea, vive Dios, que necesitará de la ayuda
de la Fortuna y exigirá de mí mis tuétanos)
Tres horas de
minucioso paseo por la exposición que me parece magníficamente montada, aunque
lamento algunas ausencias (incomprensiblemente no se menciona Teorema, novela y
película para mí claves a la hora de aprehender el sentido sacro de Pasolini).
Tres horas de intenso diálogo y regocijo con la obra, la imagen, los pequeños
detalles.
Pasolini, a lo
largo de mi vida y en este nuevo encuentro desde su perspectiva vital, me ha
dado muchas cosas, mejor dicho, me ha restaurado e iluminado certezas que él ha
expresado como nadie y que, a mi entender, vertebran, traspasan y hacen
trascendente su almaobra: el inmenso
amor a la vida, la celebración de la belleza, el sentido y el sentimiento de lo
sagrado, la aspiración a la verdad como diana sobre la que arroja su aliento poético.
Pasolini, poeta crístico, el mayor demoledor de falsos ídolos no solo
religiosos sino de toda índole que alienan y esclavizan al ser humano. Y todas
las armas en él: la risa, el absurdo, la tragedia, la entrevista, el cine, la
palabra, la pintura, se convierte en una sola: ARTE. Pasolini nunca fabricó
cultura, cosa esta última que agrada tanto al poder y a la que nuestra sociedad
está condenada, condicionada y subvencionada. Una pátina de cultura es
agradable. Por el contrario hacer y encontrarse con el ARTE es lo más
aterrorizante para un sistema como el nuestro. Todos los juicios a los que se
vio sometido se resumen en una misma imputación, a mi entender: el escándalo es
EL ARTE.
Como yo lo
siento, el ARTE exige un contacto total. No es agradable, ni estéticamente
complaciente, ni moralmente confortable, no es un roce gentil. No sé qué
escritor dijo que lo que esperaba de la lectura de un libro es salir con la
sensación de que le habían dado un golpe, que lo habían transformado. Para mí
también es así. Y esa transformación no es si no el encuentro con nuestro sagrado.
Y quien ha tocado su sagrado ya sabe que de ahí se nace una y otra vez (lo que
quiere decir que otras partes mueren).
El discurso de
Alberto Moravia en el funeral de Pasolini me puso los pelos de punta. Cuánta
verdad desesperada en su grito: ¡nos ha dejado un poeta, y poetas hay pocos,
sólo nacen 3 o 4 cada siglo! Somos huérfanos de Pasolini desde 1975. Gracias a
dios nos dejó su obra, para alimentarnos en los duros días, esperanzados días
porque nos obstinamos en nuestra fe de que un mundo mejor está viniendo (probablemente
aquí el nos es mayestático).
No me canso de
mirar su rostro, tanto en las entrevistas como en las fotografías. Su hermoso y
abruptamente consumido rostro, quizás el poema más bello, profundo y misterioso
que labró pacientemente, incesantemente. La erguida figura, el plante elegante al
caminar.
La impresión más
luminosa y desgarradora que me acompaña cuando salgo al vestíbulo de salida, es
la de haber entrado en contacto con un hombre bueno, un ser ofrecido, fraterno,
una persona entregada al oficio del amor, una sensibilidad custodia de todo lo
esencial que estamos en peligro de perder, un corazón bravo y valiente, un
aliento creador capaz de reinventar o de destruir, un amigo, un poeta.
lunes, 22 de julio de 2013
CELIA
Sencillamente
gracias, lo primero, por haberte conocido. Nos recuerdo charlando calle abajo,
por esa amplia y fea avenida donde estuvo la casa de vuestra infancia - la
tuya, la de mi madre -, casa que yo no conocí pero de la que mi hermana, cinco
años más mayor se acuerda perfectamente.
Venías cada
verano desde Valencia y traías algo muy bonito a mi vida, un cariño especial,
una luz clara y verde de tu mirada. Hermosa, me llamabas, hermosa. Una vez,
siendo pequeña, me diste un mordisco. Me hizo daño, me sorprendió, pero desde
el primer momento he integrado ese recuerdo con cariño, porque no he sido ajena
a esa forma de querer un poco gulosa, un tanto animal.
Me vienen a la
cabeza, también, fotografías tuyas en blanco y negro, junto a mi madre -que en
ese momento es una chica joven sonriendo a la cámara, a alguien al otro lado de
la foto y que no imagina que, años más tarde, ese alguien será otra chica, su
hija-, del brazo de tus amigas, en meriendas campestres, en una caseta de tiro,
con unos sombreritos de fiesta graciosos y ridículos junto al hombre con el que
más tarde te casarías.
Aunque no te
conocí en esa época, sin embargo, tu presencia en esas fotos me es muy cercana.
Casi puedo escuchar tus anhelos.
Uno de los
recuerdos más maravillosos que tengo es estar contigo un verano en el mar de
Oropesa, una playa infinita y un día de olas y fuerte resaca. Nos metimos al
agua en una punta de la playa y la mar nos fue llevando, a sacudidas, hasta la
otra. ¡Cómo nos reímos! No podíamos hacer otra cosa que reír y tragar agua. Fue
un tiempo de epifanía, de comunicación total sin palabras: la alegría de estar,
de estar juntas, de compartir ese vaivén, ese jaleo de la vida, esa sal que
escuece, ese sol ardiente, esa fuerza del agua que agota, que te hace fluir
aunque no quieras, esas zarpas marinas, brillantes, cósmicas, y gozarlas como
un juego. Teníamos, en ese continuo zarandeo de olas que nos rompían encima,
miedo, excitación, grito y la defensa de la risa. Y la defensa de la risa era
también un placer de verdad, total, desafiante, casi tan fuerte como el empuje
del mar que nos arrastraba. Nos agarramos de las manos, nos miramos a los ojos,
aparecíamos y desaparecíamos entre la espuma. Fue una aventura. Un tesoro.
En la casa de
mis padres hay algunos cuadros de los que pintaste. A mí me hiciste una copia
de Modiliani porque sabías que me gusta mucho. Es un desnudo femenino. Por la
inclinación de la cabeza, por la oscuridad abismal de los ojos, esa mujer
desnuda al óleo se esconde y se muestra al mismo tiempo. Supongo que todos somos así, puntas de un
iceberg, apenas emergidos entre las aguas de la personalidad que nos vamos
construyendo para poder ser sociales. Sin embargo no se nos escapa que una
persona es mucho más que todas las palabras que dijo, los hechos que vivió, las
decisiones que tomó, los acontecimientos que se le impusieron, los pensamientos
que realizó, incluso el amor que dio. Una persona es algo tan misterioso que me
sobrecoge intuirlo. Y como en los perfumes, la esencia es invisible pero
evidente. Yo siento la huella de tu esencia en mí, Celia, indeleble. Gracias,
de nuevo, por haber estado en mi vida.
Sólo una vez
hablamos de Dios, y me dijiste: el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Me doy
cuenta, una vez más, que yo que te quiero y sigo aquí, sobre esta tierra, soy
el hoyo donde quedas muerta y el bollo donde sigues viviendo. En mi corazón y
en mi mente están las imágenes del pasado, y el recuerdo muy nítido de tu voz
clara, el arco griego de las cejas y el perfil de la nariz. Está lo que ha sido
y está lo que sigue siendo. La mente y
el corazón no admiten la muerte como fin, corte radical y vacío; siguen
tejiendo con otros hilos invisibles vida y vida, y esto es quizás porque ni el
corazón ni la mente están sujetos a las leyes del tiempo sino que obedecen una
sabiduría más arcana e ilimitada.
Hoy tu cuerpo
transita y se trasmuta en el abrazo del fuego. Una llama, también, en estas
palabras. Una llama que no aniquile, sino que expanda para ti y en ti la luz y la gracia, las bendiciones, la
belleza sobre cada segundo vivido en esta tierra, el vuelo y la verdad del
umbral. Así sea.
miércoles, 3 de abril de 2013
tiempo
susurro
canción
esquiva
///
lentas
campanas
hunden el aire
caliente de esta tarde
lo aplastan
como pezuñas
en el barro
como cuerpos
caídos
desde el ángel
///
consuelo de
café con leche
sola
libros cerrados
libros cerrados
///
gotas abiertas
a más sed
posadas en los
aleros
como arpegios
de
transparencia
///
caminar
esta hora
erizada
prolongada
en sombras
tenaces
///
alas
ya el impulso
pero alas
///
la cerca
la línea roja
detrás de los chopos
la sombra
ruidosa de los perros
volviendo
///
camino
oculto
encontrado
///
frío
nubes violetas
cielos que
huyen
///
línea
delgada de tu
puerta
cerrándose
pequeñas canciones esquivas de este marzo y sus puertas
eva hibernia
martes, 26 de marzo de 2013
ELS JOGLARS Y EL COLOQUIO DE LOS PERROS
Todavía era
febrero cuando subimos a ver a Els Joglars a su fantástica cúpula en Pruit. La
nieve y la ventisca habían dejado muy hermosa la montaña.
| vista desde la entrada de la Cúpula, en Pruit. El camino de entrada a los ensayos. foto E. Hibernia |
Después de 50
años de compañía Els Joglars inicia un nuevo giro y andadura apoyándose en su
querido y ya trabajado Miguel de Cervantes. De él toman El coloquio de los perros para crear una "pieza joyita". Entre las
novedades está la dirección del espectáculo asumida por Ramon Fontserè, quien
también interpreta al perro filósofo Cipión.
Son las diez
de la mañana y las estufas dentro de la cúpula chutan a todo gas. Ramon, Pilar,
Dolors y Xavi están mirando cómo resolver mejor la limpieza de movimientos en una de las escenas finales. Con paciencia de artesanos la repiten una y otra
vez. Ramon, desde la silla de dirección está al cien por cien tanto en la
concentración con que como director mira la escena como en las réplicas que
como actor les está dando a sus compañeros. Me admira la energía y la presencia
con que se sitúa a ambos lados.
A lo largo de
los ratos que pase en la cúpula voy a disfrutar del placer de ver trabajar a
este equipo de manera tan fina, tan meticulosa, poniéndolo todo cada vez que
pasan por enésima vez sobre un minuto de espectáculo que no acaba de convencer
a su director. A estas alturas ya hacen un pase diario de la función, sin
embargo todavía hay espacio para la creación, para la generosidad entre
compañeros que bulle con esa alegría lúdica que tiene que ser inherente al
teatro.
Ramon da un
plazo para que los actores terminen de calentar y se meten de lleno en el pase.
Frente al escenario queda la mirada atenta de Martina Cabanas, quien hace la
ayudantía de dirección y firma la dramaturgia junto a Albert Boadella y Fontserè. Descubro
en Martina a una "todoterreno" con una gran capacidad de escucha y trabajo.
| Pilar Sáenz y Ramon Fontserè como Berganza y Cipión. Dolors Tuneu y Xavi Sais como Tina, la pija, y el doctor castrador... Foto Rubén Ibarreta |
En el pase voy
asistiendo a un montaje que apuesta por la esencia de la convención teatral,
por la magia de hacer de lo poco, mucho, muchísimo. Con una de las
escenografías más sobrias que se puedan imaginar se nos va desgranando una
historia que pasa por diversos lugares, peripecias y personajes. El trabajo de
dramaturgia ha sabido aunar de manera convincente el lenguaje de Cervantes,
asumido por los dos perros parlanchines, Berganza – Pilar Sáenz y Cipión- Ramon
Fontserè, con un lenguaje más actual y accesible puesto en boca del entrañable
guardián de la perrera (Xevi Vilà) y los diversos personajes que pasan por la
vida de estos dos perros. Estos personajes, al ser una memoria, un tiempo
pasado, son diferenciados del tiempo presente por medio de un trabajo actoral
desde la máscara y la Comedia del Arte. Los actores Dolors Tuneu y Xavi Sais se
reparten un buen número de personajes, unos humanos, otros perros compañeros de
perrera.
Todo el
montaje es una apuesta por el valor de lo puramente teatral, del juego y la
convención por encima del realismo: la descontextualización de objetos, la
plasticidad de los cuerpos y la palabra, el espacio vacío como posibilidad
infinita. El montaje fluye desde una aparente sencillez que conlleva un ímprobo
trabajo, muchos descartes y una sabiduría del ritmo que está fraguada en años de
experiencia.
Me llega El coloquio de los perros como una obra
de risa suave, persistente. Cabalga ligera y atrapa la atención. Hay momentos
que podrían explotarse hasta el desternillamiento porque son todos unos
magníficos actores que manejan la comedia como nadie, pero el pulso del
coloquio conmina a seguir ligeros, al galope, de historia en historia.
![]() |
| Manolo, el guardián de la perrera, es interpretado por Xevi Vilà. su escucha y su asombro guían a la escucha y al asombro del público. Foto Rubén Ibarreta |
Acaba el pase
y el equipo se reúne cerca de una estufa para pasar notas. Yo deambulo por el
espacio, me voy fijando en pequeñas cosas, en el vestuario colgado de las
“burras” a ambos lados del escenario, en el mundo de cosas de detrás del gran
banco que preside la escenografía, en lo quietos que se quedan los zapatos una
vez que se quedan sin pies y sin excusa de caminos. Pienso también en que Els
Joglars ha sabido cumplir un deseo que yo tenía cuando era jovencita y soñaba
con dedicarme al teatro, el ser capaz de reunir una compañía y una estructura e
infraestructura de trabajo que permitiera la creación libre. Hoy, con este 50 +
1 que es El coloquio… se suma a ese
valor conseguido a través de años de investigar y crear la audacia de enfrentar
estos difíciles tiempos ofreciendo un trabajo clásico y contemporáneo a la vez,
esencial e imaginativo. Pocas son las compañías que se permiten y defienden un
espacio de creación y ensayos de tres meses a jornada completa, pero las
consecuencias de esa pasión y respeto por su trabajo brillan en el escenario.
Rubén Ibarreta ha
recogido dos días de seguimiento atento a los ensayos y devenir de la compañía
en sus cámaras. Una muestra del trabajo se puede ver en ENSAYANDO EL COLOQUIO. Cuando
me enseña el recorrido por las fotos hay una de ellas que comentamos con igual
emoción. Pilar, Ramón y Dolors, en el camino de nieve, tras cerrar la cúpula y
un día de trabajo. Los primeros en abrir, los últimos en marcharse. Un momento
fuera del escenario que habla de perseverancia y valor.
Y ya era marzo
cuando fuimos a Torelló a ver un ensayo general con público. Trescientas
personas disfrutamos de lo lindo, y al acabar, en el vestíbulo, se escuchaba la
misma profecía en cada corrillo: será un éxito. Así que eso espero, ¡feliz
éxito, feliz Pavón y feliz y larga gira!
* Els Joglars estrenan El coloquio de los perros el miércoles 27 en el Teatro Pavón de Madrid.
| Una de mis imágenes favoritas que capta el sabor del espectáculo y habla de estos magníficos actores. Foto Rubén Ibarreta. |
miércoles, 20 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
Júlia Bel en el Laberinto
Júlia en rojo. Una tríptico de una de esas tardes de común encuentro en Riereta. Fotos Eva Hibernia.
Este viernes 8 de marzo, a las seis de la
tarde, en la tertulia El Laberinto de Ariadna que se instala en la quinta
planta del Ateneo Barcelonés, la poeta Júlia Bel comparte con el público una
panorámica escogida sobre su obra. Nuestro común amigo, Alfonso Levy, la
acompaña en la mesa y hace las presentaciones, y seguro que será una
presentación muy especial no sólo porque el sello de Alfonso es siempre único,
sino porque sé que hay muchas cosas en común en la mirada y la sensibilidad de
estos dos artistas.
Conozco a Júlia desde hace muchos años, somos
amigas y hemos sido vecinas, socias, aventureras en el
común sueño de hacer de la belleza, la poesía y el teatro nuestro oficio.
Nuestra larga trayectoria de diez años con la Compañía Delirio, dando forma a
una variedad de proyectos multidisciplinares está plagada de anécdotas, ilusión
y mucho esfuerzo.
Pero sobre todas las cosas el inicio de
nuestra amistad fue la poesía, y una de las cosas que más me gusta son nuestras
tertulias espontáneas sobre tal o cuál poeta, leyéndonos cosas en voz alta,
reflexionando e inspirándonos mutuamente alrededor de unas aceitunas y un buen
vino tinto. Históricos y épicos son nuestros encuentros en el gran terrado de
Riereta, donde yo vivía en el ático 1ª y ella en el ático 2ª, y allí, de camino
a tender la ropa tocaba su puerta y hacíamos un ratito de charla, o
compartíamos algún escrito que estaba recién sacado del horno.
Mucha y buena tinta merecen esos días. En
esos años de amistad y confidencias he ido viendo como crecía el volumen de su
obra, como su voz se iba transformando, adquiriendo matices, estableciendo
afinidades con la sencillez del cuerpo de la poesía popular, dejándose inspirar
por lienzos, ríos, corrientes musicales, lenguas semíticas, paisajes.
Disfruto mucho de la poesía de Júlia, y
disfruto al máximo cuando la lee en voz alta, porque lo hace muy bien. Ella
empezó trabajando en radio y después, a través de su dedicación escénica, ha sabido dedicarle atención y educación al arte
de la rapsodia. No es fácil que un poeta diga bien su poesía y en Júlia hay una
fusión entre voz y poema de una sencillez conmovedora, una potente presencia y
un respeto al ritmo interno del poema musical y elocuente.
Es un privilegio conocer a una gran poeta y
ver por dentro su cocina literaria, haber compartido la intimidad de muchos
momentos, asistido como primera oyente a algunos maravillosos nacimientos. Es
un privilegio estar cerca de alguien con una calidad humana y artística tan
especial. Auguro para ella, que viste el vestido de la modestia y seduce con su
timidez, un lugar importante y reconocido en nuestras letras, en las
castellanas y en las catalanas. Así que amantes de la belleza, de la poesía,
lectores, editores, cervatillos que corréis por Rambla Catalunya, si leéis esto
ya sabéis que podéis compartir ese privilegio, unas horas, bebiendo de la
fuente inspirada de esta gran poeta.
jueves, 28 de febrero de 2013
Invención del paraíso, seis pasos
Corazón si eres la senda
Y yo soy el peregrino
Corazón si eres la puerta
Y yo soy la llave
Corazón si eres el vacíolleno del sol
Y yo tu derviche
Corazón si eres la madre que me gesta
Y yo la hija que te canta
Corazón si estás en mí
Si nazco en cada ti que pulsa
Corazón si tú me llamas
Si yo te amo
domingo, 17 de febrero de 2013
¡¡¡Ya está aquí!!! Y EL PREMIO SE HIZO LIBRO
El día 19
de febrero llegan a las librerías los ejemplares de Ratlles Blaves en catalán y Rayas Azules en castellano. Bajo ese título se
despliega el cuento que ideé también por estas fechas del año pasado, y que me
hizo pasar un momento en la escritura delicioso. Ese cuento mereció el XVè Premi de Comte Infantil Hospital Sant
Joan de Dèu y desde la editorial la Galera me comunicaron que compartiría
la aventura de editarlo con la ilustradora tailandesa Nilobon Kijkrailas.
Nilobon,
quien me asegura que ha tenido que leerse cada página del cuento unas cincuenta
veces y siempre con placer, ha resuelto una mundo de imágenes bellísimas,
elegantes, líricas y dinámicas. Ha conseguido crear la ilusión de diferentes
texturas y hacer de cada página una maravillosa obra de arte que se entreteje
con el texto para ofrecer una linda pirueta a la imaginación del lector.
He de
decir que mi niña pequeña (gracias a Dios aún sigue asomándose a mis ojos y a
mis días) está fascinada con el cuento. Además le ha gustado mucho que Nilobon
me subiese a un lápiz canoa que explore las más remotas selvas y paisajes
ignotos para luego contarlos. También me maravilla que Nilobon sea una abeja
vanguardista, con su cuerpo a rayas azules, dispuesta no solo a libar de las
flores sino a inventar nuevas especies con sus pinceles mágicos.
Así,
lectores felices -niños y niñas sedientos de aventuras, damas y caballeros que
aún disfrutan alimentando su imaginación- abrid vuestros brazos y veréis de lo que
sois capaces por el camino de las Rayas Azules…
martes, 12 de febrero de 2013
lunes, 4 de febrero de 2013
cantar, cantar y cantar
El viernes, comenzando el mes, nos ponemos los zapatitos de tacón y nos pintamos la sonrisa y ¡ea!, ¡vamos que nos vamos pa' el Versus a ver La llaman Copla. Para resumirlo y condensarlo en una frase sencilla y primorosa: nos lo pasamos pipa. Hay que decir que una es coplera y le gusta fregar los platos rememorando el repertorio.
Precisamente el repertorio me sorprendió y me pareció un acierto la estructura y disposición de los temas, un amplio abanico en el que se van mezclando la copla y el cuplé más humorístico y la más "desgarrá" de las quejas, los solos, los dúos y los temas corales, a veces auténticos collages que ensamblan distintos fragmentos, como el muy sugerente "Medley Lorca". En cuanto al ritmo del espectáculo es todo un acierto que el segundo tema lo encarrile y borde Gracia Fernández, que precisamente está dotada de una gracia (como su nombre indica) y una finura en el hacer maravillosos, porque levanta el espectáculo y lo sitúa en una cota de buena disposición para el espectador. Todas las interpretaciones de Gracia, tanto desde el lado actoral como desde el musical tienen ángel y, sobre todo, están en el tono de la copla, exacto, fresco y lleno de brío. Además mueve unos hermosos brazos de bailarina y sabe dirigirse al público con mucho salero. Todo el equipo de cantantes suma y hay un buen empaste de conjunto; hay momentos de solos más brillantes que otros, pero todos merecen y reciben aplausos del público al que han hecho disfrutar. Mi único pero es que a veces se desajusta el tono de la copla y se visita algo más "melódico" o con color de "musical tipo Disney". En cualquier caso la labor del director musical, Marc Sambola, es bellísima, con arreglos y decisiones muy interesantes y un equipo de músicos en directo, piano, flauta y violín, que dan una textura singular y delicada a la orquestación. Esto contribuye a limpiar el espectáculo del posible "caspismo" e incluso "casticismo" de las orquestaciones tipo fanfarria clásicas. También el trabajo de dramaturgia y dirección de Marc Vilavella, limpio y dinámico, contribuye a hacer de este espectáculo una experiencia fresca, que despierta la sonrisa, la ternura, las ganas de ponerse estupenda, y los inevitables ¡olé! para celebrar esos finales tan dramáticos de los que gusta la copla. Dedicar al equipo uno de los piropos más bonitos que se pueden ofrecer a un espectáculo: gracias a todos, copleros, salí alegre, alegre alegre, y con ganas de cantar.
jueves, 31 de enero de 2013
La Invención del Paraíso_cinco pasos
hoy la alegría,
dejar al sol obrar su maestría y su libar
en la colmena de mis células, en el maestro
corazón
hoy
hoy la sabiduría
dejar al sol que hile su oro y teja el manto
de verdad fresca
que me cubra y descubra una realidad
fecunda
hoy
hoy la armonía
dejar al sol la guía de las naves, el surco
que me lleva y me encuentra
la danza y sus brazaletes de luz, tintineantes
hoy
hoy la fusión
átamo con átono
contigo sol
hoy
dejar al sol obrar su maestría y su libar
en la colmena de mis células, en el maestro
corazón
hoy
hoy la sabiduría
dejar al sol que hile su oro y teja el manto
de verdad fresca
que me cubra y descubra una realidad
fecunda
hoy
hoy la armonía
dejar al sol la guía de las naves, el surco
que me lleva y me encuentra
la danza y sus brazaletes de luz, tintineantes
hoy
hoy la fusión
átamo con átono
contigo sol
hoy
lunes, 28 de enero de 2013
Lecturas de estos días, pensamientos sobre la escritura, fe. (1)
Ayer, de vuelta a casa tras pasar una tarde
memorable en el calor de la amistad y la buena conversación, tomé un libro de
la estantería donde colocamos los libros peregrinos que vienen de la biblioteca
o prestados de otros fondos. De una sola sentada y sin interrupción leí las 157
páginas de Déjame ir, madre, de Helga Schneider. Evidentemente me
impresionó.
Previa a la novela leí la solapa donde se daban
datos biográficos de la autora, a quien yo desconocía. Es la primera vez que leo
en una nota biográfica sobre un escritor como dato relevante un suceso, o
decisión, de la vida de la madre del autor. Es decir, la biografía de la madre
de la escritora se vuelve biografía de la escritora. Esto, quizás, parezca una
tontería, pero a mí me parece monumental. Lo escribo en neutro porque el hecho
en sí ya me da mucho en que pensar, pero voy a precisar que ese dato biográfico
de la madre es que cuando su hija, la escritora, tenía cuatro años, abandonó a
la familia para ingresar en las filas de las SS. nazis (sólo de escribir la
palabra “nazi” ya siento malestar).
Helga, nacida en Polonia, con una infancia entre Berlín
y Austria, optó por un destino italiano. Es más, decidió que Italia se
convirtiera en su patria y el italiano en su lengua adoptiva y su lengua de
trabajo.
Como escritora las relaciones entre el escritor y su
lengua materna son algo que me fascina, me inquieta, me conmueve. De hecho,
gran parte de mi teoría y metodología como profesora de escritura tiene que ver
con ahondar en el lenguaje para encontrar los vínculos absolutamente únicos que
cada persona establece con el Verbo, cómo por adentro del leguaje siempre hay
un “léxico familiar” en palabras de Natalia Ginzsburg, pero más aún, una tensión-relación
con la capacidad de decir y expresar que son una huella digital que contiene la
individuación del escritor y, además y en manera misteriosa, la síntesis de una
potencia de pensar/sentir y obrar/vibrar que es la suma de muchas lenguas vivas
(digo pensar y obrar porque para mí el pensamiento ya es acción, y digo sentir
y vibrar porque para mí el sentimiento es una frecuencia que armoniza la
realidad a su semejanza; y ayunto pensar y sentir “pensar/sentir” en una sola
palabra, porque para mí un buen pensamiento está ligado nuclearmente al
sentimiento, de la misma manera acoplo obrar y vibrar “obrar/vibrar”, porque
una buena acción emite y parte de una correcta vibración).
Así me encuentro a Helga Schneider, escritora que abandona
el alemán, el idioma de su infancia y sus recuerdos, y encuentra el oxígeno del
logos, del sentido, en un idioma desmaternizado.
Lasciami
Andare, Madre, escrito en italiano y publicado en 2001, calculo que
cuando la escritora tiene 64 años, es una ¿novela? compacta donde Helga cuenta
el último encuentro con su madre, de 90 años, en una residencia de ancianos en
Austria. La madre de Helga los había abandonado cuando ella contaba 4 años y su
hermano era un bebé, optando por “ser adiestrada en deshumanización” y
desarrollando una carrera como celadora de diversos campos de concentración,
como Auschwitz, Birkenau, Ravensbrück y otros. En 1971, a raíz de tener un
hijo la propia Helga siente la necesidad de reencontrar a esa madre perdida y
presentarle a su hijo. Ese reencuentro no puede ser más doloroso ni más
decepcionante, la madre se muestra indiferente hacia el nieto y de Helga parece
que sólo quiere que se pruebe su antiguo uniforme de la SS. Esa es toda la
historia en común de estas dos mujeres hasta el último encuentro que narra la
novela.
Hay un momento en que Helga cuenta que tras la
visita de 1971 “…conocí en Bolonia a un compatriota que, como es natural, empezó
a hablarme en alemán. Me bastaron unas cuantas frases para darme cuenta de que
ya no podía hablar en mi idioma de forma correcta y fluida. Aquello me horrorizó.
Fue como darme cuenta de que me habían amputado un miembro del cuerpo sin haber
sentido dolor. Como en la guerra, cuando alguien pierde una pierna y sigue
corriendo hasta que cae, y sólo entonces comprende el motivo por el cual ya no
se mantiene en pie. Ahora, después de cincuenta años (…) me he visto obligada a
recuperar mi idioma. Aunque no ha sido fácil: ha sido como remontar, peldaño a
peldaño y a gatas, una escalera alta y escarpada. Miro a mi madre: tan lejana,
tan desconocida, tan incomprensible, tan irritante. Tan agotadora, por momentos.”
Este momento me estremece. La asociación sólo por
proximidad de lengua y madre. La amputación del lenguaje, la sensación de órgano,
de vitalidad de la lengua, es también la amputación del vínculo del maternaje. La
fisicidad de tener que volver a tener que ponerse a gatas psicológica y
emocionalmente para recuperar el habla, para recuperar la madre, recuperarse a
ella como niña y como ser completo, el esfuerzo desproporcionado entre esa
imagen desvalida de un pequeño cuerpo a gatas y una escalera escarpada,
inespugnable, madreescalerainespugnable,
la asociación inmediata con los adjetivos dedicados a la madre, pero también a
la lengua que nos parió donde se formaron nuestras primeras capacidades de
comprender, aprehender, sentir el mundo: lengua lejana, desconocida,
incomprensible, irritante, agotadora. La lengua que es mi basamento, mi raíz,
es también mi rechazo. (Observo que no puedo dejar de elaborar esta reflexión
en primera persona, ¿ha conseguido Helga romper la ilusión del tú y el yo?)
Este libro, al que todavía estoy rumiando, tiene una
fuerza que nace de la absoluta sinceridad de su autora, de su transparencia y
su valentía. Creo que a María Zambrano le hubiese deslumbrado. Quizás es un
libro que encaja mejor en el concepto de “confesión” tal como lo entendía la
filósofa. Su tragedia es tan honda y las raíces de esa tragedia son tan del ser
que se presenta como un acertijo sin resolución posible.
Escrito en forma magra, sin retórica ni golpes de efecto.
Lo recomiendo encarecidamente. Gracias a Helga por romper las barreras de una
posible mudez, porque ser hija de esa madre podría haberla condenado a una
mudez, y, a pesar de que ese enorme abismo está en el medio de su biografía,
configurándola, ella ha sabido encontrar y escribir con su propia voz. Siento
que Helga redime a muchos con este libro, no es tan solo, como anuncia el
editor, el intento de exorcitar el demonio materno, es también, en mi opinión,
la posibilidad de complección que se da a sí misma y a todos los que como ella
han sido arrollados de manera avasalladora por una Historia.
domingo, 27 de enero de 2013
la invención del Paraíso_cuatro pasos
inventa el paraíso, invéntalo,
inventa la manera en que la Belleza
se te ofrezca
la
Paz
sea tu casa
la
Sonrisa
tu inocencia
inventa tu desnudez y tu paso tranquilo
por todas las cosas,
inventa el fuego
las manos que son nido
la altura de la felicidad,
inventa tu juventud y tu asombro y cada día
nace,
inventa el canto y el silencio reunidos
y óbralos.
jueves, 24 de enero de 2013
la Invención del Paraíso_tres pasos
soñar con lirios, ser lirio;
soñar con ríos, ser río;
florecer, fluir...
ser, de los dioses, el dios mío
soñar con ríos, ser río;
florecer, fluir...
ser, de los dioses, el dios mío
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